Harris-Benedict vs Mifflin-St Jeor vs FAO/OMS: qué fórmula de gasto energético usar
Ecuaciones de Harris-Benedict, Mifflin-St Jeor y FAO/OMS con sus coeficientes, un ejemplo resuelto y criterios para elegir la mejor para cada paciente.
Por Verónica Carvalho

Si preguntas en un grupo de nutricionistas qué fórmula usan para estimar el gasto energético, vas a recibir al menos tres respuestas: Harris-Benedict, Mifflin-St Jeor y FAO/OMS. Todas son válidas en su contexto, pero no dan el mismo resultado ni se crearon con la misma población.
En este artículo repasamos cada ecuación con sus coeficientes correctos, resolvemos un mismo caso con todas y te damos criterios prácticos para elegir.
Primero, los conceptos: GEB, GER y GET
Antes de comparar fórmulas conviene aclarar qué estima cada una:
- Gasto energético basal (GEB): energía mínima en reposo absoluto, en ayunas, en condiciones de laboratorio muy controladas.
- Gasto energético en reposo (GER): similar, pero en condiciones menos estrictas; en la práctica suele ser algo mayor que el basal.
- Gasto energético total (GET): suma del gasto en reposo, el efecto térmico de los alimentos y la actividad física.
En una persona sedentaria, el gasto en reposo suele representar la mayor parte del total (alrededor de dos tercios), el efecto térmico de los alimentos cerca del 10 % y el resto corresponde a la actividad física, que es el componente más variable.

Las ecuaciones que veremos estiman el gasto basal o en reposo. Para llegar al total hay que multiplicarlo por un factor de actividad.
Ecuación de Harris-Benedict
Publicada en 1918-1919 por J. Arthur Harris y Francis G. Benedict a partir de mediciones en 239 adultos estadounidenses. Es la más antigua y, durante décadas, la más usada.
Ecuación original (peso en kg, talla en cm, edad en años, resultado en kcal/día):
- Hombres: 66,473 + (13,7516 × peso) + (5,0033 × talla) − (6,755 × edad)
- Mujeres: 655,0955 + (9,5634 × peso) + (1,8496 × talla) − (4,6756 × edad)
En 1984, Roza y Shizgal recalcularon los coeficientes con los datos originales y otros nuevos:
- Hombres: 88,362 + (13,397 × peso) + (4,799 × talla) − (5,677 × edad)
- Mujeres: 447,593 + (9,247 × peso) + (3,098 × talla) − (4,330 × edad)
A tener en cuenta: en población actual tiende a sobrestimar el gasto en reposo, sobre todo en personas con obesidad, porque la muestra original era joven, delgada y poco diversa.
Ecuación de Mifflin-St Jeor
Desarrollada en 1990 por Mifflin, St Jeor y colaboradores con 498 adultos sanos, incluyendo personas con peso normal y con obesidad:
- Hombres: (10 × peso) + (6,25 × talla) − (5 × edad) + 5
- Mujeres: (10 × peso) + (6,25 × talla) − (5 × edad) − 161
Es fácil de recordar y, en la revisión sistemática de Frankenfield y colaboradores (2005), fue la ecuación que con mayor frecuencia predijo el gasto en reposo dentro de un ±10 % del valor medido por calorimetría, tanto en adultos sin obesidad como con obesidad. Por eso muchas guías la proponen como primera opción en adultos sanos cuando no se puede medir.
Ecuaciones FAO/OMS/UNU
En 1985, el informe conjunto FAO/OMS/UNU (Serie de Informes Técnicos 724) adoptó ecuaciones basadas en el trabajo de Schofield, construidas con una base de datos mucho más amplia. Usan solo el peso y cambian por grupo de edad:
| Edad (años) | Hombres (kcal/día) | Mujeres (kcal/día) |
|---|---|---|
| 18–30 | 15,3 × peso + 679 | 14,7 × peso + 496 |
| 30–60 | 11,6 × peso + 879 | 8,7 × peso + 829 |
| > 60 | 13,5 × peso + 487 | 10,5 × peso + 596 |
El informe de 2004 (Human energy requirements) mantuvo este enfoque de ecuaciones por edad y sexo, con coeficientes ligeramente actualizados. Revisa la tabla de ese documento si quieres usar la versión más reciente.
Ventaja: útil en salud pública, para grupos y cuando no tienes la talla. Limitación: la base de datos original incluía una proporción alta de hombres jóvenes europeos, y diversos estudios encontraron sobrestimación en algunas poblaciones de zonas tropicales.
Un mismo caso, cuatro resultados
Tomemos una mujer de 35 años, 65 kg y 165 cm:
| Ecuación | Gasto en reposo estimado |
|---|---|
| Harris-Benedict original | ≈ 1.418 kcal/día |
| Harris-Benedict (Roza y Shizgal) | ≈ 1.408 kcal/día |
| FAO/OMS/UNU 1985 (30–60 años) | ≈ 1.395 kcal/día |
| Mifflin-St Jeor | ≈ 1.345 kcal/día |

En este caso la diferencia entre la fórmula más alta y la más baja es de unas 70 kcal. Parece poco, pero al multiplicarlo por el factor de actividad crece, y en pacientes con obesidad las diferencias entre ecuaciones pueden ser bastante mayores.
Esta calculadora usa Mifflin-St Jeor y el factor de actividad que elijas; prueba a cambiar los datos:
Calculadora de requerimiento calórico
Gasto energético total estimado con la ecuación de Mifflin-St Jeor.
Metabolismo basal
1345 kcal
Requerimiento diario
2085 kcal
Para bajar de peso (−20 %): 1668 kcal · Para ganar peso (+10 %): 2294 kcal
Del gasto en reposo al gasto total
Para estimar el gasto total se multiplica el gasto en reposo por un nivel de actividad física (NAF o PAL). El informe FAO/OMS/UNU de 2004 propone estos rangos para adultos:
| Estilo de vida | NAF |
|---|---|
| Sedentario o actividad ligera | 1,40–1,69 |
| Activo o moderadamente activo | 1,70–1,99 |
| Vigoroso o muy activo | 2,00–2,40 |
En la práctica clínica también son populares factores como 1,2 (sedentario) a 1,9 (muy activo). Sea cual sea tu escala, sé coherente y documenta cuál usaste.
Entonces, ¿cuál uso?
No hay una fórmula perfecta, pero sí criterios razonables:
- Adultos sanos, con o sin sobrepeso, en consulta: Mifflin-St Jeor como primera opción.
- Grupos, planificación poblacional o sin dato de talla: FAO/OMS/UNU.
- Comparar con registros antiguos o protocolos que la exigen: Harris-Benedict, sabiendo que tiende a dar valores más altos.
- Deportistas o personas con mucha masa muscular: considera ecuaciones basadas en masa libre de grasa, como Katch-McArdle (370 + 21,6 × masa libre de grasa en kg), si tienes una estimación fiable de la composición corporal.
- Pacientes hospitalizados, críticos, con enfermedad renal avanzada, amputaciones o extremos de peso: las ecuaciones generales pierden precisión. Lo ideal es la calorimetría indirecta y seguir las guías específicas (por ejemplo, ESPEN o ASPEN).
Y recuerda la regla de oro: la fórmula es la hipótesis; la evolución del peso es la prueba. Si tras 2–4 semanas de buena adherencia el peso no se mueve como esperabas, ajusta.
Errores frecuentes
- Usar el peso actual en pacientes con obesidad grave sin pensar si conviene un peso ajustado, según el protocolo de tu servicio.
- Sumar un factor de actividad alto y además las calorías del ejercicio: es contar la actividad dos veces.
- Olvidar que la edad cambia de tramo en las ecuaciones FAO/OMS.
- Redondear coeficientes de memoria: un "655" mal aplicado a la ecuación revisada cambia el resultado.
Calcularlo sin errores de transcripción
Si haces estos cálculos a mano o en una hoja de cálculo, es fácil equivocarse con un coeficiente. En Refeit las ecuaciones ya vienen programadas: eliges la fórmula, el nivel de actividad y obtienes el gasto estimado directamente en la ficha del paciente, listo para pasar a la distribución de macronutrientes y al plan de alimentación.
Fuentes
- Harris JA, Benedict FG. A Biometric Study of Human Basal Metabolism. PNAS, 1918
- Roza AM, Shizgal HM. The Harris Benedict equation reevaluated. Am J Clin Nutr, 1984
- Mifflin MD et al. A new predictive equation for resting energy expenditure in healthy individuals. Am J Clin Nutr, 1990
- Frankenfield D et al. Comparison of predictive equations for resting metabolic rate in healthy nonobese and obese adults: a systematic review. J Am Diet Assoc, 2005
- FAO/OMS/UNU. Energy and protein requirements. Serie de Informes Técnicos 724 (1985)
- FAO/OMS/UNU. Human energy requirements (2004)


